sábado, 25 de enero de 2014

Obediencia sorda. 4 - Fingir Entusiasmo (anexo)


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  Viernes 31 de enero.




Lo que quiero que entiendas, es que ahora vives aquí. Eso es un concepto primitivo, y a muchos se les hace difícil de asimilar. No quiero que lo confundas con un hospedaje o con una casa de alquiler que dejarás atrás cuando algo salga mal. Aquí es en donde vives. Toda tu existencia es afectada por eso: cuantas horas dormirás, cuantas veces al mes puedes comer, qué vas a comer, qué vas a hacer todo el día... Todo eso cambia, porque ya no vives con tus padres envueltita en tu manto. ¿Lo comprendes?Pausa para observar a su nueva compañera de casa.
Me parece que todavía estás confundida. Pero no te sientas mal, no se debe a tu estupidez, no. Es porque no has visto nada. En cierto modo, has corrido con suerte. Cuando me mudo, estoy sin amigos que te muestren como funciona. Pero, ésta vez traje a Geller.
Le entregó una tijera a la mujer, y prosiguió su discurso:
Pero tampoco es para demorarnos de más.
No me gusta cambiar mi rutina, y necesito que sean dos. Siempre dos.

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