sábado, 11 de agosto de 2012

Pero, sigamos.


Algo muy breve, inspirado en esta imagen.

Han sido muchos años. 
Ellos suelen pensar que saben cuántos, pero nadie lo sabe. 
Fue tan solo un instante lo que hizo falta para que se reconocieran, para que se unieran. 
Un segundo que se convirtió en horas, una unión que se reforzó con la necesidad. 
Al principio no parecía gran cosa, pero los días se convirtieron en meses, los pequeños cultivos en una industria agrícola, las chozas en castillos, las villas en ciudades y yo en una nación.  
Una nación en un antiguo mundo. 
Una nación cansada de ser, también, antigua. 
Y me caigo a pedazos cuando puedo, pero ellos siguen encontrandose cuando sienten temor. Y mientras me derrumbo, intentan arreglarme.
Y continuamos con vida. Ellos, pequeños individuos con almas que se buscan. Yo, gran nación nostálgica.
Todos cansados, sí, pero sigamos.

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