domingo, 3 de abril de 2011

Degradación. Décimo primera entrada.

Omisión
---------------------------------------------------Pasado

 ¡Al fin! Ahí está ella. Derek suspira, aliviado, y se acerca a la joven.
―Ana, no llores. Ven, ven aquí. Podemos…
―Nunca vamos a convencerla. La mataré.
― ¿Dices que matarás a tu hermana, a quien quieres tanto? ―dijo Derek, escéptico.
― No. Mataré a mi hermana que no me quiere tanto como a su poder. No soy como tú, niño bueno, yo sí me disgusto, yo sí pienso en mi misma. Y yo olvido mis afectos cuando no son correspondidos.
No tiene sentido discutir ante eso, así que Derek opta por buscar refuerzos: Michael. Ana ya está de regreso en la casa vieja cuando la encuentran. Se detiene ante el llamado de sus amigos, pero sus intenciones no han cambiado, solamente quiere despedirse porque seguramente no va a sobrevivir.

―¡No lo hagas! No me dejes.―pide Michael, con los ojos brillando por amenaza de llanto―Te quiero.
―No hagas esto. ―reniega ella―Cuando te dije que estaba enamorada, prometiste no emplearlo en mi contra.
A Michael le toma un momento comprender… sacude la cabeza, como para ordenar algo en su cerebro, y finalmente dice:
― ¿Era yo?
―Serás el único que no lo sabía. ―dice Derek.
― ¿No lo sabías? ―dice Ana. Ahora ella se ve confundida.
―Yo creí… La descripción que hiciste sonaba como… ―dirige una mirada tímida a su amigo antes de continuar― Derek. Por eso nunca te dije lo que yo sentía… porque pensé que hablabas de él.
Derek suelta una exclamación que parece ser una risa. Ana sonríe con ternura.
―Es que nunca te das cuenta de lo mucho que te pareces a él. Sólo que tus ojos son más lindos y te sobra la cordura que a él le falta. ―dice la muchacha.
―Hey, Ana, no vine hasta acá para que me compararas con tu amor platónico… y no lo traje para que te coquetee. Vinimos a pedirte que no te suicides así.
― ¿Y qué harían ustedes? ¿Suplicar, aún sin esperanzas? ¿Obedecer? No lo entienden. Si me alejo del Clan, si estoy sola… es mejor morir. Vi mi futuro cuando ella dijo que me fuera.
―Y, ¿viste qué pasará si mueres? ¿Viste lo que pasará conmigo? ―dice Michael, desesperado.
Ella lo hace, en una reacción involuntaria, y lo que ve le arranca lágrimas y hace que comience a disculparse con Michael.
―No quiero que mueran. ―dice, aún entre lágrimas―¡Michael, no lo ayudes! Si no lo apoyas, Derek quizás desista.
Michael ve sin disimulo a Derek y sonríe.
―No puedo, Ana. Él siempre me convence. Aunque, si le dices qué es lo que nos va a matar, quizá se comporte por una vez en su vida.
―Eso espero. Vámonos de aquí.
― ¡Ana!, ¿Cuántos futuros acabas de ver? ―dice Derek con total ironía.
―Cuatro. ―responde la joven con tranquilidad― Y ya sé cual quiero que ocurra.
―Entonces, ¿cambiaste de opinión?
―Sí. Tú y yo nos iremos… Pero, si no convencemos a Derek de no meterse donde no lo llaman, acabarás muriendo sin conocer a tu hija.
―Olvídalo. ―dice Derek―No arriesgaré su vida, lo prometo.
―No lo harás a propósito. Pero siempre lo arrastras contigo.
― ¿Qué es lo que no debo hacer?
―Enfrentar a la líder, ¿qué no es obvio?
―Claro que no es “Obvio”, Ana. Te recuerdo que yo no veo el futuro. Y en todo caso, yo jamás he pensado en hacer eso. Tengo tendencias suicidas, pero eso es… demasiado.

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