martes, 8 de marzo de 2011

Degradación. Novena Entrada.

El Jardín
---------------------------------------------------Pasado

Han vivido siempre en la Casa Vieja, sus padres no parecen felices aquí pero ellos lo pasan en grande. Es un sitio enorme y ellos son los únicos niños. No se meten en problemas siempre y cuando no entren al jardín de la líder o a las habitaciones asignadas. Juegan a las escondidas, exploran y acosan con preguntas a los mayores.


Los gemelos están de pie frente a las puertas del jardín, y escuchan a alguien a sus espaldas. Estar en el pasillo hacia el jardín es prohibido, así que saben que están en problemas. Cuando ven a su madre, no sienten alivio. Reciben el regaño sin decir una palabra, y sólo cuando Ada termina de hablar ellos murmuran un “Lo sentimos”. Prometen no volver aquí, para luego cambiar la conversación a temas menos serios.

Tal vez se deba a que están muy cerca de la líder, pero Ada está triste. Y cuando Tony le preguntó por qué, respondió con tono pensativo:

―Un día serás el líder.

Tony retrocede un poco. La mira con preocupación, y se dirige a ella con absoluto desconcierto.

―No quiero ser eso. Así fue como murió el abuelo. ―se lo piensa mucho antes de continuar ― Lo mataron.

―No es así. Lo mataron porque confió en una persona incorrecta y se descuidó. Mi papá siempre fue demasiado confiado.

Tomy los mira en silencio, sabe que esta conversación no lo incluye, puesto que no hay nada grandioso en él. No está interesado en eso, pero tiene miedo de el día – y sabe que tarde o temprano llegará – en que no pueda seguir más los pasos de su gemelo.

―Entonces yo estaré bien. Yo no voy a confiar en nadie más que en Tomy.

Bien, quizá él no pueda seguir el paso de su hermano, pero eso no significa que Tony vaya a dejarlo atrás. No hay nada de qué preocuparse.

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