sábado, 19 de marzo de 2011

Degradación. Décima Entrada.

El jardín
------------------------------Presente

Tomy no tenía todo el tiempo del mundo, así que fue conciso.

―Si quieres, podemos hacer un negocio. Yo cumplo mi misión y tú cumples la tuya. ¿Entras, hermanito?

―No entiendo cómo podía ocurrir eso. Tú debes obedecer a quien Kyle debería matar. ―dijo Madeleine.

―Querrás decir que debe enfrentarla. No hay garantía de que sea él quien la mate a ella. Me ordenó que lo llevara al jardín. El mismo sitio al que Kyle debe ir. Y lo logrará de forma sencilla; sin tener que pelear para entrar. Bien, tienes un minuto para decidir cómo quieres entrar. ¿Vienes conmigo, o lucharas más tarde?

―Está bien. ―dijo Madeleine, como si la propuesta fuese dirigida a ella.


Kyle se negó de inmediato, pero mientras intentaban convencerlo, él tuvo la teoría de que si hablaba con la líder y juraba nunca darle problemas, ella lo dejaría en paz. Madeleine había dicho que la líder no mataba solo porque sí… Y él no tenía muchas opciones.

Madeleine hubiera querido acompañarlo. Consideraba que él estaba tan preparado como podría llegar a estarlo, pero le preocupaba que  Kyle se asustara y perdiera, o que eligiera morir antes que matar. Por su parte, Kyle había superado esa etapa, aún cuando no se veía asesinando, menos aún quería morir así.
Tomy abrió el espacio y Kyle lo acompañó hacia el pasillo que llevaba al jardín. Madeleine lo observó hacerlo y se sintió abrumada por lo complicado que era eso.

Frente a la puerta del jardín, Tomy le preguntó a Kyle si estaba seguro de querer entrar.

―No puedo vivir oculto para siempre.

―Entonces… si la matas, no te desquitarás de mí cuando seas líder, ¿verdad? ―se encogió de hombros, y luego, con tono divertido, concluyó― Si tú mueres, ella estará tan feliz que será un poco más amable.
Kyle supuso que eso tenía sentido. Se preguntó qué pasaría con Madeleine y Ana. Eran la parte de su familia que no intentaba matarlo para complacer a la líder, y al final habían sido amables. Tal vez Madeleine no, pero al menos ya no lo hacía sentir insignificante… sólo era grosera porque ella esperaba más de lo que él podía dar.

―Dijiste que Ana… tiene una hija.

―¿No lo sabías? No acaban de sorprenderme… ―Tomy no terminó de hablar, dado que la puerta se abrió dejando a la vista el jardín; palideció, pero sonaba calmado al hablar― Uhm, creo que está ansiosa por verte.

No había motivos para esperar más. Guiado por una certeza que bien podría venir de su propia habilidad o de la líder, caminó hasta la fuente donde una mujer de cabellos oscuros y mirada temible lo esperaba. El jardín, el vestido lila que ella usaba… todo hacía que aquello pareciera una especie de fantasía.
Al comienzo, ni siquiera se le ocurrió que la había visto antes, pero cuando se acercó más… no pudo manejar la sorpresa.

―¡ANA!

2 comentarios:

  1. Hola querida:D
    Ya han empezado las votaciones. Ven a votar y a buscar el banner:D ¡Muchísima suerte! Kisse y feliz domingo:D

    http://deseoyoscuridad.blogspot.com/2011/03/empiezan-las-votaciones-del-ii-concurso.html

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  2. Hola, Yess, llegué hasta aquí a través de otro blog amigo, realmente me gustó mucho, voy a quedarme como seguidor.
    Algunos pueden quejarse de que utilizo un discurso parecido en cada blog, pero, con sinceridad, cuando estoy de recorrida de blogs, se me hace difícil inventar una presentación personal para cada uno. Te aseguro que leo cada uno de los blogs a los que entro, queda a tu criterio considerar si es cierto o no.
    Sea como fuere, si tienes ganas, te invito a pasar por mi espacio.
    Un saludo desde Argentina.
    Humberto.

    www.humbertodib.blogspot.com

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