lunes, 17 de enero de 2011

Degradación. Segunda Entrada.

Adopción
-------------------- Presente


Cuando los Morris adoptaron a Jared, estaban en otro país y las reglas eran muy diferentes, así que ahora estaban un tanto confundidos, pese a la sencillez del proceso. Amanda tenía la seguridad de que debía adoptar a Kyle, de modo que no había limitación lo bastante grande.

Ana le había recomendado pensarlo mejor, argumentado que el muchacho estaba en una edad difícil y tenía problemas para socializar. No podían, además, exponerlo a otro rechazo, ya que lo manejaba muy mal. Daniel estaba inseguro después de oír todo eso, pero su esposa no había cambiado de opinión:

― Sé lo que es que te rechacen. ―dijo ― Tengo que intentar ayudarle.


Así, cuando volvieron, estaba con ellos Jared. Le habían pedido ser muy honesto en su opinión sobre Kyle, y que no se dejara llevar por la situación, identificándose con él por ser huérfano.

Kyle no se encontraba en el edificio. Había dicho que no quería ver a los Morris. Ana iba a aprovechar las circunstancias, pero un niño les dijo que lo había visto en la biblioteca de la escuela.

Era el área mixta del orfanato. Ahí era donde Madeleine humillaba diariamente a Kyle. Parecía conocerlo mejor que él mismo. Justo esa mañana le había estado hablando de todas las razones por las cuales iban a “devolverlo” si trataban de adoptarlo.

― ¿Eres Kyle? ―dijo el niño ciego, entrando a la biblioteca.

― Sí. ¿Qué quieres?

― Adoptarte, creo.

― ¿Vienes con los Morris?

― Ajá. Me llamo Jared, me adoptaron cuando era muy pequeño.

Amanda y Daniel llegaron entonces, justo cuando Kyle decía que no quería ser adoptado. Amanda iba a decir algo, pero Jared habló primero:

― ¡Pobrecito! Pero no tengas miedo. Yo he sido adoptado desde que recuerdo y está bien.

― ¿Miedo? ―dijo Kyle, pensativo.

― Se te nota en la voz.

Hablaron un poco. Cuando Kyle comenzaba a entusiasmarse con la idea de vivir con los Morris, llegó Madeleine, llevando una muñeca decapitada en la mano.

― ¡Fuiste tú! ―dijo, Madeleine, casi en un grito.

― ¿Qué? ― Kyle se sorprendió tanto como el pequeño Jared.

El niño se había apartado de la voz de la chica, le temía, aunque no tanto como Kyle. Pero los Morris solo vieron a una jovencita que sufría… y además estaba muy enojada.

― ¡La rompiste! ¡Era lo único que tenía de mi mamá! ―ahora lloraba como si no pudiera evitarlo.

Se trataba de la muñeca.

― No hice eso… Ni siquiera sabía que tenías una muñeca. ―dijo Kyle.

― ¡Mentiroso! Eres… Malo. Ahora creo lo que dicen de ti.

― ¿Qué cosa? ― Kyle ignoraba que alguien dijera algo sobre él. ¿No era Madeleine la única que se daba cuenta de que él existía?

― Que mataste a tus hermanos. Eres lo bastante malo, seguro si lo hiciste.

Amanda y Daniel se miraron entre sí, con preocupación, mientras Kyle se acercaba un par de pasos a Madeleine. Quería oírla con claridad, ya que había notado algo extraño.

― ¿Los mataste a todos, en verdad? ―dijo la muchacha.

Kyle no respondió. Huyó de ahí sin decir una palabra. Y Madeleine se quedó ahí, sollozando. Amanda intentó consolarla. Cuando Ana se presentó, Madeleine se fue sin comentar nada con ella.

― Mamá ― Jared interrumpió la conversación que comenzaba entre los adultos―. Esa chica es muy rara…

― ¿Rara? ―dudó Daniel, no le veía lo raro a su comportamiento. Tenía razones para estar así.

― Cuando habló de su mamá… sonaba como la gente en la televisión. No lo noté… pero escuché la diferencia después… como si fuera cierto lo otro pero eso… ¿Ustedes creen que Kyle hiciera algo malo?

Él no lo creía, y sin embargo, la chica había sonado más humana al mencionar eso… y Kyle no se había defendido.

Los Morris no deben haberlo creído, ya que dieron inicio a los trámites legales. Claro, ahora Kyle se oponía a ser adoptado. Ana comentaba con su socia que era mejor dejarle tomar esa decisión, pero la otra creía que antes debía intentar convivir con ellos.

― Ya verás que luego estará de acuerdo. ―explicaba― Y si no lo está podrá volver, pero no será una oportunidad a la cual renunció…
Una señora mayor entró entonces a la oficina para informar que la muñeca que había perdido una pequeña y por la cual había llorado mares, había sido decapitada por Madeleine.

1 comentario:

  1. Hola, gracias por pasarte a mi blog, me gusto mucho que me preguntaras sobre mis historias, ahora dejame hacerte una a ti, de tus historias ¿cuál me recomendarías? y ¿por qué?

    Creo que has ido desarrollando varias historias, pero no estoy segura, ya tienes alguna terminada, si es así, me gustaría mucho intercambiar trabajos.

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