lunes, 27 de septiembre de 2010

Siete Niños || Edad:17 años

Diana

Había pasado mucho tiempo buscando un motivo. Lo buscaba en su propia lógica y así jamás lo encontraría. Porque no quería que hubiera motivo para la muerte de un buen muchacho. ¿Quién puede culparla? No creo que muchas personas piensen diferente. Un buen muchacho debería vivir.

Había pasado más tiempo consolando a Aurelio. Y gracias a él tenía sus porpios sentimientos; intensos hasta lo inimaginable.



Andrea

Cuando Aurelio le dijo a Diana "No quiero quererla, pero lo hago", hablaba de Andrea y decía la verdad.

Después de manaejara a Aurelio a su antojo, y de utlizar los sentimientos de él como si no fueran reales (no lo eran, tomando en cuenta que él solamanere la "amaba" porque eso quería ella, no era algo que naciera de él), después de casi un año de ser novia de alguien a quien no amaba pero que se desvivía por hacerla feliz, Andrea debía estar lista para lidiar con una relación basada en algo real...

Javier (1.64, ojos verdes, cabello negro, tímido, leal, medio torpe, buen estudiante...) serntía un amor genuino por Andrea. Era probablemente la única persona que podía entender lo sola que se veía Andrea. Pero no lo mencionó jamás, a nadie, ni siquiera por accidente. Tenía detalles para Andrea; lo suficiente para levantarle el ánimo, y quizá arrancarle una sonrisa, pero no tanto para generar celos en Aurelio.

En cuanto a él... no era suficiente, pero se conformaba.

José

La pintura con que representaba a Sofía era más rara que cuelquier otra. Y a José no le agradaba. Estaba atrapada y le faltaba el valor para liberarse.

Laura irrumpió en la habitación de José y comenzó a molestarlo. Se volvía cada vez más amargada y odiosa. Pero José sabía como lidiar con ella, porque también estaba volviéndose débil y supersticiosa. Podía asustarla o humillarla con facilidad... pero prefería soportarla tanto como fuera posible, ya que sentía pena por ella, y después de todo era su hermana, lastimarla no le agradaba para nada.

- Laura... - dijo, de pronto - ¿No te gustaría que las personas te quisieran?

Leonardo

Siempre se había conformado con pedir las cosas, aunque no entendía como es que todo resultaba siempre bien para él. Ahora, no tenía idea de que hacer con Irene. Por primera vez, entendía lo que era tener miedo de recibir un "no".

También estaba aprendiendo otras cosas. Por ejemplo, aprendió a no pedir cosas injustas. No se arrepentía de lo ocurrido con su hermano, ya que no creía ser el verdadero causante de la decisión de su madre. ¿Acaso una madre renunciaría a su bebe por nacer, a causa de que alguien se lo pidiera?

Leonardo no sabía que es posible, cuando quien lo pide es capaz de hacer que todos le digan que sí.

Sofía

Sofía había estado ocupándose de sus tareas a pesar de estar muerta. Y estaba cansada. Porque cargaba con su cansancio y el de su hermana.

Irene estba tan feliz que no se daba cuenta, pero Sofía se había quedado con ella solamente por mientras se acostumbraba a la idea de vivir por su cuenta. Con el tiempo, a pesar de estar tan cansada, pensaba que no quería irse.

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